Entorno

La cervecería al aire libre se sitúa justo en el centro del corazón verde de Hanover: el bosque Eilenriede. ¿Sabía que Hanover dispone del bosque más grande de Europa situado en el centro de una ciudad, con una superficie de 650 hectáreas? Ni siquiera puede compararse con Hydepark en Londres o Bois de Bologne en París. El Eilenriede, con un conjunto de rutas de aproximadamente 80 km, estanques, praderas de césped, parques infantiles y, por supuesto, nuestro hotel Bischofshol, satisface todas las necesidades de nuestros visitantes en busca de descanso. Y si presta mucha atención, incluso podrá llegar a descubrir una gran cantidad de animales autóctonos: corzos, faisanes, murciélagos, etc.
Historia

El pulmón verde de la ciudad se lo debemos a los duques Wenceslao y Alberto de Sajonia, que en 1371 donaron este gran bosque de 650 hectáreas a los ciudadanos de Hanover. Y como antiguamente en el bosque había plantados muchos alisos, pasó a adoptar el nombre de «la aliseda», para finalmente ser bautizado como «las alisedas» (Eilenriede).
El hotel y el restaurante del bosque se ubican en un lugar muy significativo para el desarrollo de la ciudad de Hanover.
El 1 de junio 1371, los duques ascanios Wenceslao y Alberto de Sajonia-Wittenberg exigieron a ciudad de Hanover, en agradecimiento por su apoyo en la guerra de sucesión de Luneburgo (1371-1388), el gran privilegio, entre otros, de utilizar sin reservas el bosque Eilenriede.
Poco después, los ciudadanos de Hannover colocaron en el bosque Eilenriede una segunda línea de fortificación exterior, la denominada muralla de la ciudad, con fosos, muros y setos impenetrables. Se levantaron torres de piedra (de vigilancia) en los pasos, todavía existentes, como es el caso de Döhrener Turm o Pferdeturm, o que únicamente se conservan en denominaciones de edificios o caminos (Listerturm, Kirchröder Turm, Steuerndieb, Lüneburger Landwehr, Pinkenburg y Bischofshol).
En 1461 se menciona por primera vez a los Bischuppes Holt, la guardia nacional que se situaba en el lugar en el que hoy se encuentra el restaurante del bosque y el hotel Bischofshol. Por lo tanto, este nombre tan poco común con el que se bautiza el hotel, Bischofshol, probablemente no puede atribuirse, como cuenta la leyenda, a que el obispo de Hildesheim en 1533 acudió al encuentro de los ciudadanos de Hanover para recuperar su espíritu religioso, que había desaparecido con motivo de la reforma de la ciudad.
Al principio se construyó aquí una casa de guardabarrera de madera, que con la concesión de la licencia para la venta de bebidas alcohólicas en al año 1681 pasó a convertirse en un sencillo, a la vez que popular, restaurante para excursiones. En 1797, cuando la torre de vigilancia dejó de existir, se sustituyó por un edificio de entramado, que se derribó en 1968, para construir el nuevo edificio de un hotel con mesón según el proyecto de los arquitectos Hübotter, Ledeboer y Busch. Ese edificio sigue existiendo hoy en día. En enero de 1998 se efectuó la modernización y la remodelación interna del hotel y del restaurante, a los que se añadieron una cervecería al aire libre y el restaurante del bosque. Finalmente, para la EXPO 2000, se amplió un ala del hotel, de manera que el número de habitaciones aumentó de 12 a 45.
El hotel Bischofshol se convierte así en un lugar de moderno para alojar huéspedes con una tradición de muchos años. Es posible que con esta pequeña mirada retrospectiva a la historia podamos inspirar a alguno de nuestros clientes, que en el próximo paseo a través del bosque Eilenriede deberán prestar especial atención a los numerosos indicios históricos que encontrarán en el triángulo formado por las torres Pferdeturm y Kirchröderturm, y el hotel Bischofshol.
Hanover

La capital del estado de la Baja-Sajonia, Hanover, sólo espera que usted pueda descubrirla, independientemente de si es hannoveriano o no, y le da una calurosa bienvenida. Hemos reunido unos cuantos de enlaces de gran utilidad que le servirán para orientarse en Hanover.
Vida nocturna

El hecho de que no le apetezca salir del hotel no implica que tenga que aburrirse. Le brindamos la oportunidad de que disfrute de una buena cena o simplemente se tome una copa en la terraza exterior, un hermoso sueño en verano. Incluso también en los meses invernales más fríos y desapacibles, podrá sentirse cómodo con nosotros: en nuestro restaurante y en la zona del bar podrá disfrutar del ambiente que recreamos como si se encontrara cómodamente en un refugio. Bienvenido.


